Diario de Mallorca
martes 19 de octubre de 2004


 

 

CLUB DIARIO DE MALLORCA. ´ENTRE LA AUTOBIOGRAFÍA Y LA FICCIÓN´, JAVIER MARTÍN

  

 

"Sigo teniendo mis dudas acerca de si la verdad existe o no"

 

 

Javier Martín presentó ayer en el Club DIARIO de MALLORCA ´Morir en agosto´, acompañado por Miquel Àngel Lladó y Olga Martínez

LOURDES DURÁN. PALMA.

Acompañado por Olga Martínez, una aventurera editora que vive "con intensidad" el haber parido Candaya, la editorial que ha confiado en Javier Martín, éste fue introducido por otro colega, Miquel Àngel Lladó. Morir en agosto es la primera novela publicada por Martín, aunque "cuesta creerlo porque es una narración sólida y contundente", enfatizó Martínez, que ayer se hizo objeto de seducción en el Club DIARIO de MALLORCA.
Al hilo de afirmaciones como la de que "escribimos para reinventarnos", considerada por Miquel Àngel Lladó, la de ayer fue una cita con la letra y las vísceras que la configuran. La materia que hace que uno se ponga a escribir y otros adquieran el "vicio inofensivo", según Martín, de leer.
"Hablar de literatura es difícil, siempre me ha dado la sensación de que es perder el tiempo o que se está mintiendo. El colmo de las dudas ya es hablar de lo que uno escribe", empezó diciendo el autor de Morir en agosto. Éste confesó que "está escrita en Barcelona desde el deseo de conventirme en extranjero", a propósito de su actual residencia en Kazajastán en calidad de su trabajo como canciller.
Circulan por esa "telaraña de sensaciones agridulces", como poéticamente describió Lladó la novela de Javier Martín, voces y ecos de Bolaño, Vila-Matas, Leopoldo Maria Panero, García Márquez, Cortázar, todos en uno, el protagonista Santos Puebla.

Memoria

"La novela mantiene una difícil relación con su pasado, el quiero o no quiero recuperarlo. Reflexiona sobre la memoria, principal alimenta de la literatura como bien dijo Roberto Bolaño. Para mí verdad y mentira son dos realidades difíciles de delimitar", expresó el autor de Morir en agosto. Sin embargo, su protagonista le echa un pulso y acaba creyendo que la verdad existe. "Yo sigo teniendo mis dudas", contestó el autor.
Su narración, perlada de frases certeras como la de Julián Ríos "la obsesión por la seguridad es la plaga de nuestro siglo", incita a la lectura. Martín sólo pudo hacerlo a través de un corto parlamento que eludía conscientemente cualquier barroquismo. "Morir en agosto es novela de la literatura, de los que decidimos escribir sin saber qué hormona o aminoácido nos lo dicta, de la enfermedad que supone la literatura y de esa memoria que, sin duda, deforma la realidad".
Para Olga Martínez de Candaya que Mallorca sea el primer escenario de presentación de la obra "es un signo de buen augurio". La isla es para ella "parte de mi biografía mítica y sentimental". La "tribu Candaya" quiso acompañarla, incluso los amigos ausentes que ella mismo mencionó, Epicuro y Avelino Hernández.