MARIO CAMPAÑA

Artículo publicado en la revista Le Mensual Littéraire et Poétique, núm. 358, Marzo 2008, Bruselas, Bélgica.

Jean Chatard

 (Traducción de Raquel Tellosa Cau)


 

Demeure Lontaine, Mario Campaña, traducción del español (Ecuador) de Michel Alvès con la participación de Max Alhau, ed. L’Oreille du Loup, 127, Rue du Faubourg-du-Temple, F-75010 Paris.

 

El gran aliento que recorre esta obra me parece que pone fin al periodo minimalista instalado en las recopilaciones publicadas en los últimos tiempos; tal aliento se encuentra, felizmente, en estos textos carnosos, exquisitos en las imágenes crueles y sutiles que el lirismo pone en evidencia en cada página del libro.

 

Mario Campaña examina la vida, denuncia a la muerte, se integra en las violencias del tiempo, abre las puertas y las heridas en poemas inspirados que, en su amplitud, recuerdan los largos textos de Blaise Cendrars y de Guillaume Apollinaire.

 

‹‹Quien mandó azotar el mar sabía lo que hacía/ Una bomba vuela y baila, perinola sobre el agua/ pequeño dios llameante en camisones negros/ Sátiro mamoncillo disfrazado, festejando/ Mientras muñecos de carey son expulsados/ Hasta el cielo rojísimo.››

 

Mario Campaña busca en la poesía la justificación de una existencia (la del hombre) para él precaria. El título ambiguo de esta Demeure lontaine (Morada Lejana) supone dos interpretaciones que el poeta cultiva, como obsequio, con un ‹‹surrealismo›› tan omnipresente como vivificador.

 

‹‹Y un pez que baja a la tierra, sí/ Con su sombrero de papel en la cabeza/ Soplando puchos de puros que arden todavía.// Un pez que baila abrazado a una guitarra/ Y llega a casa con el sol.››

 

Este pequeño libro de unas sesenta páginas revela a un poeta de gran inspiración que  vive en Barcelona desde donde dirige la revista Guaraguao.