El orden del aleph

Un ensayo escrito por un detective libresco: la investigación de los orígenes y significados de uno de los cuentos más importantes de la literatura universal.

Candaya Abierta 13

Primera edición: diciembre 2021
Diseño de la colección: Francesc Fernández
Imagen de la cubierta:​ Tycho Brahe. Sistema planetario. De mundi aetherei recentioribus Phaenomenis, 1599.
ISBN: 978-84-18504-39-6
21×14 cm; 352 págs.

18,00

ID de Producto: 57669 Seguir comprando Categoría:

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El orden del Aleph es una exploración de la estética de Jorge Luis Borges a partir de su cuento más célebre, en una lectura que entreteje la filología, la cartografía, la filosofía y la historia para revelar las fuentes originales del relato y sus intuiciones finales, en particular las relacionadas con el contexto histórico en que fue escrito, en 1945, como una respuesta –melancólica pero esperanzada– a los horrores de su tiempo: el Holocausto, los bombardeos nucleares de Hiroshima y Nagasaki, la Guerra Mundial que llegaba a su fin.
En este compendio de relatos, referencias, descubrimientos, juegos de espejos y misterios, Gustavo Faverón se pone en la piel de uno de los personajes más interesantes del universo borgeano, Erik Lönnrot, el protagonista de «La muerte y la brújula», para descifrar, como un detective libresco, lo que esconde Borges en el universo metafórico y simbólico de «El Aleph». De esta manera recorremos, desde la obra del autor argentino, pistas ocultas en Las mil y una noches, La Divina Comedia, la Biblia, Anatomía de la melancolía o Hamlet; o en la obra de autores y personajes históricos como Tycho Brahe, Thomas Browne, Benedetto Croce, Thomas De Quincey, Edgar Allan Poe o Franz Kafka.

El orden del Aleph es un laberinto, y al mismo tiempo es un mapa que nos ayuda a caminar por los laberintos de la literatura de Jorge Luis Borges y es, también, un generoso ejercicio de lectura compartida, una mirada hacia las conexiones que emergen cuando nos asoma- mos a «ese objeto secreto y conjetural… el inconcebible universo».


Gustavo Faverón Patriau (Lima, 1966) es autor de las novelas El anticuario y Vivir abajo (finalista de la III Bienal Vargas Llosa) y los libros de ensayo Rebeldes, Contra la alegoría y Puente Aéreo, además de editor de Toda la sangre y Bolaño salvaje. Ha sido periodista, blogger y director de las revistas Somos, Disidencias y La Vaca Multicolor. Ha colaborado en revistas tan prestigiosas como Cuadernos Hispanoamericanos, Revista Hispánica Moderna, Revista Iberoamericana, Quimera, Hueso Húmero, Etiqueta Negra, Buensalvaje, Velaverde, Soho, Dedo Medio, Caretas, Quehacer, Chasqui y diarios y medios electrónicos de todo el mundo hispano y de los Estados Unidos. Doctorado en Cornell, actualmente es profesor de literatura latinoamericana en Bowdoin College, y antes lo fue en la Escuela de Lenguas de Middlebury y Stanford University.


Fragmento de El orden del aleph

Dossier de prensa

Cubierta, contracubierta

Fotografía del autor 1


DE LA OBRA DE GUSTAVO FAVERÓN SE HA DICHO

“Una barbaridad en cuanto talento, imaginación, oficio y respeto a la narración como una matrioshka infinita: todo está en todo, todos los agujeros están conectados». Carlos Zanón, Babelia, El País 

“Una montaña rusa en el interior de la mente”. Xavi Ayén, La Vanguardia

“Hay algo laberíntico y enajenado en el libro, algo que se niega a encorsetarse tras el músculo artesano de quien lo ha escrito”. Nadal Suau, El Cultural, El Mundo.

“Al final de la lectura uno queda descontrolado y alucinando” Mario Vargas Llosa.

“Lo increíble, adictivo y volátil de ‘Vivir abajo’ es que se lee como ficción, casi ciencia ficción, con esas cárceles subterráneas inverosímiles y esos personajes que han visto películas que aún no se rodaron y esos encuentros aleatorios en bares de los que surge un largo relato truculento y espectacular. (…) 644 páginas de pura y simple genialidad” Alberto Olmos, El confidencial

“Faverón abre las costuras de la literatura y deposita las palabras en la intersección entre la ficción, la historia y la filosofía, creando un artefacto limpio, contundente, un diario de la amenaza que se cierne sobre nosotros”. Héctor Tarancón, Revista de Letras.

“Un artificio complejo, delicado y preciso como un mecanismo de relojería”. Jorge Larrosa, Revista Turia. 

“La voluntad de ordenar el mundo según el orden aprendido en los libros”. Luis Bagué Quílez, Arte y letras. 

“Deliciosamente macabra” The New York Times

“Un primer thriller escrito en muchos niveles” Los Angeles Times

“Encuentra la fina línea que separa el amor del horror” New York Public Library

“Gran metáfora del arte de contar y de aquello que lo alimenta. Gran novela” Alonso Cueto.

“Gustavo Faverón ha escrito una gran novela” Edmundo Paz Soldán.

“Una literatura que traza los nuevos mapas del infierno” Álvaro Bisama.

“Una emocionante joya de novela” Daniel Alarcón.


6 CLAVES SOBRE EL ORDEN DEL ALEPH

  1. El espectro de lectores potenciales de este libro es amplio: en primer lugar los lectores de Borges, que encontrarán un texto que indaga en las claves de lectura (históricas, literarias, contextuales) de uno de los cuentos más famosos del autor argentino; en segundo lugar, los lectores de Gustavo Faverón, aquellos que han sido deslumbrados ya por la prosa y las tramas de sus dos novelas, El anticuario y Vivir abajo, y que encontrarán, en esta búsqueda del orden del Aleph, acaso la revelación de algunos de los mecanismos de la ficción del propio Faverón; en tercer lugar los lectores de ensayo, que encontrarán un trabajo del lenguaje, la argumentación y el uso de fuentes que compone un libro de ágil lectura, lleno de información y referencias y capaz de hacer que no se pierda el interés hasta la última página; y finalmente los interesados en la literatura hispanoamericana, en la historia del siglo XX, en la historia de la literatura, etc.
  2. El orden del Aleph es un libro de ensayos que se puede leer como una investigación detectivesca, como una pesquisa en torno a los secretos ocultos en el célebre cuento de Borges, y sobre todo como si nosotros mismos, como ese «Borges» personaje en el relato, nos asomáramos a ese objeto misterioso desde donde se puede percibir todo el universo.
  3. Más allá de la notable documentación, y de la importante cantidad de referencias, la lectura de este ensayo es sencilla, ágil y amena: Faverón, un maestro de la prosa y del estilo, echa mano de sus recursos de novelista para desgranar, con inteligencia y dosis de intriga, aquello que busca: la relectura minuciosa del cuento, y de buena parte de la obra de Borges y de otros tantos autores, tejiendo una red de vínculos, conjeturas y sospechas como quien busca al criminal en un relato policiaco.
  4. Un aspecto importante y novedoso de este libro es la imagen de Borges como un escritor comprometido con su tiempo y con los acontecimientos políticos y sociales, lejos de aquella imagen de escritor frío, distante y encerrado en su torre de marfil. Vemos aquí un Borges preocupado por el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial, los bombardeos atómicos en Hiroshima y Nagasaki y atento a lo que todo ello puede significar para el presente de la humanidad, su presente. Es una imagen poco explorada del autor argentino, y que seguramente puede enriquecer, o incluso transformar, nuestra visión de su literatura.
  5. Sin duda, Gustavo Faverón es uno de los autores hispanoamericanos más interesantes del momento: desde su primera novela, El anticuario, un grupo de lectores fieles fue creciendo y se encontró, en Vivir abajo, con la aparición de una obra maestra. Ahora, con este ensayo, nos muestra una faceta que ya se perfilaba en sus libros anteriores: la del estudioso de la literatura y la historia, con todo el rigor pero siempre centrado en el goce de la lectura, en el placer de contar y descubrir personajes.
  6. Es evidente que Jorge Luis Borges es uno de los pilares de la literatura universal, y que «El Aleph» es uno de sus relatos más conocidos: lo que nos plantea aquí Gustavo Faverón es la posibilidad de conectar la escritura de ese cuento con una serie de elementos contemporáneos al momento de su composición, situarlo en su mundo y en su realidad, tanto sociopolítica como cultural como literaria. Al Borges libresco y críptico que todos conocemos, Faverón agrega el Borges político, el Borges preocupado por el destino del mundo, el Borges atento a las noticias, el Borges frágil y emocional, en fin, una amplia variedad de rostros que redimensionan al personaje y nos acercan al individuo. 

EL ORDEN DEL ALEPH EN LA PRENSA

 

 

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