Y eran una sola sombra

Novela que indaga en los misterios de la familia, la muerte y las deudas del pasado. 

Candaya Narrativa  82 

Primera edición: abril 2022 

Diseño de la colección: Francesc Fernández

Imagen de la portada:​ Paulina Flores 

ISBN: 978-84-18504-46-4 

21×14 cm; 240 páginas. 

 

17,00

ID de Producto: 57958 Seguir comprando Categoría:

Más información

Isabel es memoria viva y, aunque todo lo que la rodea causa una profunda tristeza en quienes la conocieron, quererla parece ser obligatorio. Temerosa ante la posibilidad de repetición de una vida, la narradora, que se llama como su abuela, necesita al mismo tiempo acercarse y alejarse de ella. Pero a veces ciertos destinos están marcados y no siempre es fácil desviarse de lo que los otros deciden.

Y eran una sola sombra es una novela luminosa, llena de plantas y pájaros, de espejos y relojes, de martillos, cuchillos e hilos, donde los objetos son lo que son y algo más. Isabel-Cristina Arenas Sepúlveda intenta reconstruir un mundo a través de voces familiares que, a menudo, se contradicen y dejan abiertos vacíos y muchas preguntas. La fabricación de tabacos y de zapatos, oficios de Isabel y de su esposo Alfredo, tejen esta historia llena de secretos y algunas heridas, que comienza en los años veinte en Bucaramanga y termina en la actualidad en Barcelona.


Isabel-Cristina Arenas Sepúlveda nació en Bucaramanga, Colombia, en 1980 y vive en Barcelona. Estudió Ingeniería Industrial en la Universidad Industrial de Santander; también cursó la Especialización en Periodismo en la Universidad de Los Andes, el Máster en Creación Literaria en la Universidad Pompeu Fabra y la Diplomatura de postgrado en Librería de la Universidad de Barcelona.

Escribe en el diario colomentrevistasbiano El Espectador desde 2012. En su sección “El Cisne: libros y espacios” ha publicado , reseñas literarias, cuentos y reportajes. Su blog es El hermafrodita dormido. Y eran una sola sombra (Candaya, 2022) es su primera novela. 


Fragmento de Y eran una sola sombraa 

Dossier de prensaDossier reducido

Cubierta, contracubierta

Fotografía de la autora 1


ISABEL-CRISTINA ARENAS SOBRE Y ERAN UNA SOLA SOMBRA

“Esta es una novela de ficción escrita durante muchos años, que tuvo el impulso definitivo durante la pandemia de 2020. Es la búsqueda de alguien a quien no conocí viva y que marcó la vida de mi familia: Isabel, mi abuela materna, torcedora de tabacos de oficio. 

También es un reencuentro con mi abuelo Alfredo en su zapatería, con su vida tantas veces narrada, y al mismo tiempo, llena de zonas mudas. Está hecha de fragmentos y versiones, pero con la intención de darle un mayor protagonismo a la voz de mi madre, Luz. Como Isabel para mí nunca había estado viva de alguna forma tampoco estaba muerta, era un personaje en presente que cuestionaba el mío, mi vida, mis mudanzas y nuestras similitudes. Existen hechos contados por años, otros escuchados a escondidas o leídos sin permiso, inventados y recreados. 

Mariana Enríquez dijo en una entrevista que no había nada más serio que un fantasma, y fue precisamente esto lo que desencadenó las preguntas sobre Isabel que después se convertirían en esta novela. Dentro de los objetos de nuestros muertos hay sin duda una parte viva de ellos. El peso emocional de los objetos que pertenecieron a otros, esas pequeñas herencias sin utilidad aparente, son historias que forman parte de mi universo personal y literario.”


6 CLAVES SOBRE Y ERAN UNA SOLA SOMBRA

    1. Con la publicación de Y eran una sola sombra, Isabel-Cristina Arenas Sepúlveda se convierte en la primera autora colombiana del catálogo de Candaya. Con ella llega esta novela de saga familiar, de recuperación de mundos perdidos, una biografía colectiva contada a través de oficios, objetos, plantas, animales y recuerdos. La historia, ante todo, de una búsqueda: la identidad de la abuela que la narradora no conoció y de quien ha heredado el nombre.
  1. Narrada de manera fragmentaria, con capítulos cortos y fluidos, con una notable influencia de autores como Sebald o Carrère, Y eran una sola sombra se nos ofrece un relato construido desde los vestigios, desde los restos físicos que dejan tras de sí las vidas de los otros en los objetos. La reconstrucción de una genealogía familiar a través de los materiales que nos llegan del pasado.
  1. Y eran una sola sombra es una novela en la que los objetos juegan un papel fundamental: se convierten en puntos de fuga desde donde emergen las historias y los personajes: un reloj, un arma, la horma de un zapato. Los animales y las plantas, también, desempeñan ese papel en el que germinan escenas, acontecimientos, breves relatos que recomponen los espacios habitados a lo largo del tiempo.
  1. En esta novela están muy presentes oficios antiguos hoy cada vez menos frecuentes, como el de torcedor de tabaco o el de zapatero. La relación íntima entre los oficios y la vida, y de cómo influyen en el devenir de una familia, son parte importante de Y eran una sola sombra. Isabel-Cristina Arenas hace preguntas sencillas pero muy precisas, en ocasiones crueles y dolorosas, con la intención de aproximarse no solo a la figura de la abuela desconocida, sino también al abuelo, Alfredo, a la madre, Luz, a los tíos, y a una serie de personajes que rodean a la familia.
  1. Y eran una sola sombra está formulada desde un mapa sensorial de recuerdos y memoria afectiva. Un paisaje vivo y colorido, atravesado de pájaros, flores, espejos, cuchillos, relojes y aromas que acompañan a la narradora en cada una de sus mudanzas, porque este es también un libro de mudanzas, de traslados, de abandonos y recuperaciones, de la necesidad de recomenzar y de las presencias que nos acompañan en esas derivas.
  2. La relación entre madres e hijas es un eje central en esta novela, reflejada desde una complicidad y libertad conmovedora. Isabel abuela, Luz madre, e Isabel hija, están unidas por el amor intemporal a las plantas y la necesidad de mantener viva la memoria de los muertos para que sus voces y recuerdos permanezcan. Los objetos y lo que estos guardan dentro son parte de esa memoria colectiva familiar que sigue marcando el devenir de sus historias personales. 

 


Y ERAN UNA SOLA SOMBRA EN LA PRENSA
Las genealogías vegetales de la literatura pandémica

Por Jorge Carrión, The Washington Post, 1 junio 2022
(…) La escritora colombiana Isabel-Cristina Arenas Sepúlveda empezó a escribir Y eran una sola sombra hace una década, pero la terminó durante los meses de cuarentena. Presumo que fue entonces cuando incorporó a la reconstrucción de las vidas de sus abuelos su propia relación con las flores y las mudanzas. Se entrelazan con los jardines de su abuela y de su madre y con los objetos y oficios de otros familiares, creando un hermoso espacio de ecos gestuales entre esos dos mundos no humanos (y tan humanos no obstante).

Terminó la Feria del Libro de Madrid 2022, así les fue a los escritores colombianos

Por InfoBae, 13 junio 2022
“Un día después lo hizo la flamante nueva escritora de la editorial Candaya, la colombiana Isabel Cristina Arenas, quien recientemente publicó con la editorial catalana su primera novela Y eran una sola sombra. Se ubicó en la caseta 265. Presentó el libro en el marco de la feria, unos días antes, en compañía del escritor y periodista cultural español Jorge Carrión.”

Presentación de ‘Y eran una sola sombra’ en Casa Amèrica Catalunya de Barcelona

También te recomendamos…